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martes

Barga

Existe un lugar que detiene al tiempo tras sus puertas. Le impide el paso de una forma pausada, sin estridencias; lo conmina a no entrar. Y como resultado de ese prodigio vital, por las calles de ese lugar, los niños son siempre niños y los ancianos nunca más ancianos. Las alfombras empedradas observan pacientes el devenir de gente sin prisa en los bolsillos, personas de respiración profunda y sonrisa eterna. En ese lugar, que un día visité, la inspiración te miraba confiada en cada esquina, en cada café, tras cada palabra no pronunciada. Allí, mi sueño cotidiano era realidad porque no existe el futuro, tan solo un pasado que se jacta de presente desde que se decidió expulsar al tiempo.

El tiempo, ese mal compañero de viaje me esperó paciente y vil tras la muralla de aquel remoto sueño, para ahogarme de nuevo en su virulenta carrera y expulsarme al fin de aquel lugar de vida y paz. Desde entonces, desde que visité aquella ciudad miro mi maleta vacía y mis libros, y maldigo al odiado reloj de arena que me consume vengativo, y sólo pienso en regresar.

©José Luis Pineda Requena

12 comentarios:

Óscar Córdoba dijo...

El tiempo nos hace como somos.
Por él crecemos de cuerpo y espíritu.
Tal vez por eso se cree dueño de nuestra vida y la exprime, a veces, hasta el punto de no dejarnos mirar a nuestro alrededor sin su permiso.

Capitán Alatriste dijo...

Óscar, para mí lo mire por donde lo mire el tiempo es un cabrón de pronóstico.

Daniellha dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Capitán Alatriste dijo...

Gracias Daniela por tus bonitas palabras. Ojalá un día pueda volver tal y como siempre lo soñé.

Anto Katz dijo...

Era Sabina quien cantaba "al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver"

Nunca entendí por qué
Ahora menos

(llegué a ti buscando seguidores de la obra de Javier Marías)

Un abrazo

Capitán Alatriste dijo...

Hola Anto, bienvenido. Yo sí entendí por qué cantó eso Sabina. De hecho lo entendí perfectamente.

Amador Aranda dijo...

Qué bonito, y qué bien que recuerdes de esta manera a las ciudades. un saludo.

Capitán Alatriste dijo...

Gracias Amador. Florencia y Barga fueron dos lugares encantadores, maravillosos. Muy, muy inspiradores.

Nikté dijo...

Y después dicen de mi que soy criptica
Ti me ganas
Jajajaja

Muacks

Alicia María Abatilli dijo...

Creo que debes regresar urgente a ese lugar... sin equipaje,ni tiempos, sólo vos.
Muy bella tu descripción, da ganas de visitar ese lugar en este mismo instante.
Alicia

Capitán Alatriste dijo...

Nikté, te parece críptico? Voto a tal que no era mi intención. Además, a mí me parece que está clarísimo, jeje.

Alicia, me gustaría regresar e instalarme en ese lugar, por un tiempo. Pero me resulta imposible hacerlo. Por una vez, lo que escribo no es ficción y te aseguro que Barga es un pueblecito impresionante, o así lo percibí yo.

amsha dijo...

quiero quedarme a vivir allí hasta la vejez que nunca llega...